ESG México
← Blog / Estrategia ESG

¿Estámos de acuerdo en que hemos entrado en una nueva era geológica?

1 de agosto de 2023 · 5 min de lectura · Valeria García Sierra
¿Estámos de acuerdo en que hemos entrado en una nueva era geológica?

Estamos entrado a una nueva era geológica. Por la simple premisa basada en el papel central que desempeña la humanidad para propiciar significativos cambios geológicos. Una prueba concluyente que puedo citar es la infraestructura en red de caminos y carreteras. El crecimiento de la población así como el movimiento de personas y mercancías, requieren del crecimiento de una amplia red de infraestructura que incluye caminos y carreteras. Por tanto, la infraestructura, se vuelve un factor de presión sobre los ecosistemas terrestres y acuáticos, ocasionando frecuentemente la transformación y fragmentación de los hábitats de muchas de sus especies, lo que conlleva a la pérdida de biodiversidad. Un claro ejemplo es la controversial construcción del Tren Maya en la actual administración mexicana. Este tren busca recorrer 1,500 km y atravesará los estados de Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo. Dicha ruta se ha mostrado como una alterativa supuestamente positiva para la región, ya que el gobierno federal mexicano asegura que traerá mejoras a las comunidades aledañas y generará una reactivación económica y desarrollo para esta zona del país. Sin embargo, se generarán varios impactos ambientales que cambiarán el rumbo de los ecosistemas en estos estados de la República Mexicana, y por lo tanto del país y a nivel mundial porque existe una interdependencia entre todos (humanos, flora, fauna, etc.) los que habitamos este planeta.

Deforestación: la ruta del tren abarca municipios que son considerados grandes hábitats y un pulmón para el planeta. La CEDMA estima que en la construcción del tren maya se talarán 2 mil 500 hectáreas de selvas húmedas y secas que representarían alrededor de 8 millones 736 mil árboles.

Reserva de agua: la región de la Península de Yucatán es considerada como una gran reserva de agua, principalmente de origen subterráneo con un valor calculado de recarga natural en 21,813 hm3/a, con una disponibilidad de 2,386.82 hm3 al año, según la CONAGUA. Esta reserva de aguas subterráneas es la más importante a nivel nacional y de la que depende más del 32% de la recarga media de todo el país. Por ello, con la llegada y explotación del recurso para subsidiar la construcción, puede que esta fuente del vital líquido se vea gravemente dañada.

Pérdida de hábitat: por ejemplo, con la división de los territorios se verá modificado el libre flujo de la fauna.

Desaparición de áreas protegidas: de acuerdo con la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), se asegura que se verán afectadas 10 zonas protegidas de los estados por los que atravesará el convoy. Por lo tanto, habrá un daño a la fauna. Esta amenaza a los ecosistemas es preocupante, ya que en ellos viven y se refugian miles de especies endémicas como jaguares, ocelotes, tapires, monos aulladores, monos arañas, cocodrilos, manatíes, loros y guacamayos, que requieren grandes espacios para su existencia. De acuerdo con la CEDAM, la infraestructura aumentará la fragmentación y “la pérdida de la conectividad ecológica entre las áreas de conservación, reduciendo las zonas boscosas y favoreciendo al aislamiento de la flora y fauna, la interrupción de los corredores biológicos, el cambio de microclimas, la transformación del hábitat y la extinción de especies”.

Contaminación de la selva: México cuenta con 31 millones de hectáreas de selva. La mayoría se encuentra distribuida en la vertiente del Atlántico, que va desde el sur de San Luis Potosí a Veracruz, Tabasco y al sur de la Península de Yucatán, lugares que posiblemente resientan los impactos ambientales del Tren Maya.

Afectación a las cavidades naturales: otros de los impactos ambientales del Tren Maya será cómo afectará a las cavidades subterráneas como cenotes y cuevas. Con el nuevo trazo del Tramo 5 Sur, grupos ambientalistas han denunciado que la obra podría transitar por encima de ríos subterráneos, cuevas y cenotes. Este tipo de cavidades naturales son ecosistemas únicos que resguardan especies endémicas. En el estado de Yucatán se estima existen 6 mil cenotes y ríos subterráneos.

Pérdida del jaguar: el jaguar es una de las especies en peligro de extinción que tiene como hábitat natural la selva de las península mexicana. Según un censo de esta especie realizado en 2018, había en el territorio 4 mil 800 ejemplares. El riesgo de perder a este felino ha incrementado “debido a la construcción de infraestructura sin medidas de mitigación y la expansión de la frontera agropecuaria”. Es importante señalar que los felinos son fundamentales para mantener este ecosistema mexicano, si desaparecen podría ocasionarse un desajuste en la cadena alimenticia que pondría en riesgo a otras especies.

Manglares: los manglares también sufrirán grandes daños con la edificación del Tren Maya. México tiene el 6% de este tipo de ecosistemas a nivel mundial, en el 2020 la península de Yucatán poseía 544,169 hectáreas de manglares. Los manglares son considerados como uno de los ecosistemas más productivos del planeta. Generan gran cantidad de materia orgánica (en forma de hojarasca, flores, frutos, propágulos, madera y corteza). Según el Conacyt, la construcción del Tren Maya podría incrementar la desaparición de los manglares, los cuales son fundamentales para combatir el cambio climático. Cabe señalar que la región donde se está desarrollando este megaproyecto representa el 55% de los manglares nacionales.

Considero tras el enlistado presentado sobre el impacto que tendrá la creación del Tren Maya en tierras mexicanas, que la humanidad ha llegado a ser la más poderosa fuerza trasformadora del planeta. Es innegable que hemos generado nuevas condiciones climáticas y ambientales, que han puesto en peligro de extinción a muchas de las especies con las que compartimos el planeta. Sin embargo, también considero que el Antropoceno nos da el poder de transformar al mundo hacia una sólida sostenibilidad, el poder lo tenemos, está en nosotros decidir si esta capacidad de influencia que tenemos sobre el planeta la usamos para bien o para mal.

Firma de Valeria García Sierra