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Inclusión y Equidad de Género en el Ámbito Laboral: Más allá de los Estereotipos

1 de noviembre de 2023 · 5 min de lectura · Ximena Ugarte Luiselli
Inclusión y Equidad de Género en el Ámbito Laboral: Más allá de los Estereotipos

La lucha por la inclusión y equidad de género ha evolucionado a lo largo de la historia y ha cobrado fuerza en diferentes momentos y contextos, especialmente durante las últimas décadas. Sin embargo, la creciente importancia de la inclusión de la mujer en el ámbito laboral como una obligación para las empresas, es un reflejo de la evolución de la conciencia social y el reconocimiento de la necesidad de promover la igualdad de género en el trabajo. Este cambio se ha vuelto más significativo en años recientes y tiene varias dimensiones.

En la dimensión de la Responsabilidad Social Corporativa (RSC), podemos ver como cada vez son más las empresas que entienden que la promoción de la diversidad de género y la inclusión, no solo es una cuestión de ética. Como ya lo hemos mencionado en varias ocasiones, hoy las empresas están siendo evaluadas y juzgadas no solo por sus productos y ganancias, sino también por su compromiso con valores y prácticas socialmente responsables. Así mismo, la diversidad e inclusión de género conlleva Ventajas Competitivas ya que la diversidad de perspectivas y experiencias puede estimular la innovación y la mejorara en la toma de decisiones al tiempo que se fomenta la integración de los empleados y su satisfacción personal, lo que a la vez propicia la mejora reputacional y éxito empresarial.

Hoy en día ya en muchos países se han establecido leyes y regulaciones que exigen que las empresas promuevan la igualdad de género y eviten la discriminación en el lugar de trabajo. Esto incluye leyes relacionadas con la igualdad salarial, la prevención del acoso y la discriminación de género. Así mismo, esta práctica forma parte integral de la sostenibilidad de una empresa en su criterio social. Hoy, además del costo reputacional, las empresas que no cumplen con estas normativas pueden enfrentar sanciones legales.

Paralelamente vivimos en una sociedad que esta más consciente y que ha ejercido presión sobre las empresas para que sean más inclusivas y equitativas. Las campañas y movimientos que promueven la igualdad de género, como el movimiento #MeToo, han generado una mayor conciencia pública sobre la importancia de abordar la discriminación y el acoso de género en el lugar de trabajo. Las nuevas generaciones de colaboradores y consumidores valoran y “pelean” por la diversidad y la inclusión como principios fundamentales. Así, hoy las empresas que no abrazan estos valores ya no caben en este nuevo mundo laboral. Sin embargo y pese a que la igualdad de género en el ámbito laboral es un tema de gran relevancia en la sociedad actual y la inclusión y equidad de la mujer en el mundo laboralhan avanzado significativamente en las últimas décadas, en ocasiones se han malinterpretado y malentendido estos conceptos.

Es fundamental entender la diferencia entre inclusión y equidad, y buscar soluciones que promuevan una verdadera igualdad de oportunidades en el trabajo basada en méritos y capacidades, en lugar de simplemente cumplir con cuotas de género.

La inclusión y la equidad son dos conceptos interconectados pero distintos. La inclusión se refiere a la creación de un ambiente laboral en el que todas las personas, independientemente de su género, se sientan valoradas, respetadas y tengan la oportunidad de participar plenamente. La inclusión implica reconocer y abrazar la diversidad de la fuerza laboral, fomentando la colaboración y el respeto entre todos los empleados. Por otro lado, la equidad se refiere a garantizar que las personas tengan las mismas oportunidades y derechos, considerando las circunstancias y desafíos individuales. En el contexto laboral, la equidad de género implica que las mujeres y los hombres deben recibir igual salario por igual trabajo y tener acceso a las mismas oportunidades de desarrollo profesional.

La interpretación errónea de estos términos genera uno de los principales problemas que enfrentamos en la actualidad en el campo laboral. Como mencionamos en el párrafo anterior, en un esfuerzo por promover la igualdad de género, algunas empresas han caído en la trampa de llenar sus cuotas de género sin tener en cuenta las capacidades y habilidades de los candidatos. Esto puede llevar a la contratación o promoción de personas no calificadas solo para cumplir con un objetivo de inclusión, lo que perjudica la eficiencia y la calidad en el trabajo y lo cual, para mi punto de vista también es injusto.

Una plaza laboral debe de ser cubierta por la PERSONA - ser humano independientemente de su género, preferencia u orientación sexual- que más calificado este para la posición. El hecho de ser mujer (y les escribe una mujer) no significa que se cuenta con las credenciales que se requieren para el cargo; aceptar a una mujer en un puesto de trabajo solo por el hecho de ser mujer es discriminatorio y para mí, hasta ofensivo... lo siento como algo así: “tengan para que no lloren”. La verdadera inclusión vendrá cuando tengamos las mismas condiciones de competencia para el puesto sabiendo que lo ocupará el mejor calificado. Estamos listas y somos capaces de competir con quien sea y queremos ocupar las plazas por capacidad no por cuotas de género. No es que nos toque a nosotras, es que le toque al mejor calificado.

¿Cómo podemos contribuir a la solución para una verdadera inclusión y equidad de género? En primer lugar, la educación y la conciencia; es fundamental que las empresas inviertan en programas de educación y conciencia de género para sus empleados. Esto incluye la formación en sesgos inconscientes, sensibilización y desarrollo de habilidades de liderazgo inclusivo. En el mismo nivel de importancia, se deben de implementar procesos de selección y promoción basados en méritos; esto es que las decisiones de contratación y promoción deben basarse en las capacidades, la experiencia y los logros de los candidatos, sin importar su género. Los procesos de selección deben ser transparentes y objetivos. Así mismo, me parece que fomentar la mentoría y el apoyo a las mujeres en el trabajo es esencial. Esto implica que mujeres talentosas reciban apoyo y orientación para avanzar en sus carreras, pero como estamos hablando de inclusión, esto también debería de aplicar para hombres, o para ser más precisos, para cualquier persona... p.e.r.s.o.n.a.

La inclusión y equidad de género en el ámbito laboral son esenciales para construir una sociedad más justa y próspera. Sin embargo, es crucial evitar malentender estos conceptos y asegurarse de que se promueva la igualdad de género basada en méritos y capacidades. Al hacerlo, no solo se cumplirán los objetivos de igualdad, sino que también se fomentará un entorno de trabajo más eficiente y productivo, donde cada individuo tiene la oportunidad de ser mejor y brillar.

Firma de Ximena Ugarte Luiselli