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¿Puede la industria de los neumáticos ser sostenible e implementar economía circular?

1 de septiembre de 2023 · 10 min de lectura · Valeria García Sierra
¿Puede la industria de los neumáticos ser sostenible e implementar economía circular?

El neumático es uno de los elementos más importantes que integran el vehículo. Es un producto de alto nivel tecnológico, con un fuerte proceso innovador en los siglos XX y XXI, tanto en su diseño, como en las materias primas empleadas. Son una combinación compleja de productos fabricados a partir de numerosos materiales como el caucho, tanto natural como sintético, el negro de carbono, el acero, componentes textiles, minerales y derivados de estos y compuestos químicos.

El sector del neumático es uno de los sectores más contaminantes, ya que su impacto en el medio ambiente se da desde la obtención de sus materias primas, pasando por su fabricación, su utilización en los automóviles y en su descarte, al final de su vida útil. Esta industria consume el 70% del caucho natural mundial, que se procesa de diferentes maneras dependiendo de su uso. Tailandia, Malasia e Indonesia, son los mayores productores mundiales de caucho natural, que guardan el 70% de la producción mundial.

Los neumáticos se hacen con caucho natural y sintético las cuales, constituyen alrededor del 45% de la materia prima del neumático y una de ellas tiene su origen vegetal y la otra es un derivado del petróleo . La materia prima de este último es el petróleo, mientras que el caucho natural procede del líquido lechoso (látex) de diversos árboles tropicales, como el Hevea. El caucho natural supone aproximadamente un 18% del peso de un neumático.

Cabe destacar que, en el sector del neumático, la obtención de materias primas es la segunda etapa que tiene más impacto, únicamente superada por la etapa del uso del mismo (Bridgestone – Corporate Sustainability Department, 2020).

Un neumático tiene 24% de caucho sintético en su composición y la fabricación de neumáticos gasta el subproducto procedente a 32 litros de petróleo, mientras que los neumáticos de los camiones consumen el subproducto procedente de 100 litros.

El caucho es una materia prima cuyo precio se decide en los mercados financieros y puede fluctuar fácilmente hasta un 30% en solo un mes, por ello algunas marcas de neumáticos son propietarias de plantaciones de caucho, no solo para sus trabajos de investigación, sino también para evitar el elevado riesgo de precios.

El látex contiene 30 a 36% del hidrocarburo del caucho, 0.30-0.7% de cenizas, 1-2% de proteínas, 2% de resina y 0.5 de quebrachitol.

En relación con la obtención de materias primas, cabe destacar las emisiones de CO2 generadas en el transporte de éstas, ya sea por vía terrestre, marítima o aérea. (Servicios de transporte, 2017). Es importante recalcar que muchos países importan tanto caucho natural como sintético de diferentes países en todo el mundo. Esto deja una huella ambiental significativa, que año tras año va aumentado, dañando la capa de ozono y el medio ambiente.

Durante el proceso de producción se deben tener en cuenta el consumo de energía por la maquinaria de la fábrica que libera gases contaminantes a la atmósfera, el consumo de agua, la contaminación de los suelos, la emisión de carbonos orgánicos volátiles (COV) y los desechos generados en la fábrica.

Las industrias de neumáticos tienen una maquinaria muy especializada para cada uno de sus procesos. Estas maquinarias consumen energía, tanto electricidad, fuel o vapor, para su funcionamiento y por lo tanto se debe analizar su apropiado y medido empleo para ser una empresa más sostenible. Se deben de tener en cuenta las emisiones CO2 y los gases efecto invernadero producidos durante el funcionamiento de las maquinarias, al igual que para la producción de vapor, como futura fuente de energía debido a la quema de fuel o gas natural. Se debe considerar el origen de la energía consumida, ya sea renovable o no renovable, intentando con el paso de los años alcanzar el mayor porcentaje posible de energía renovable.

Bridgestone

Bridgestone destaca en sus materiales de alta tecnología, SUSYM que es una combinación de las palabras Sostenibilidad, sinfonía y simbiosis, es el primer polímero que combina la flexibilidad de la goma, con la resina (Bridgestone -Corporate Sustainability Department, 2020). Este producto es un polímero muy útil para el diseño de neumáticos y se espera que pueda emplearse en otras aplicaciones. Este nuevo polímero requiere “menos recursos para producirlo contribuyendo a una sociedad más sostenible” (Bridgestone - Corporate Sustainability Department, 2020). Además, permite una “mejor reparabilidad y reciclabilidad” (Bridgestone – Corporate Sustainability Department, 2020).

Ver en Youtube - Bandag: Built for Sustainability

Leer artículo de Bridgestone

La obtención de información real en la industria de los neumáticos fue un desafío debido a la naturaleza a menudo confidencial y altamente especializada de los procesos de fabricación. Sin embargo, presento la alternativa hacia la economía circular y sostenibilidad que presenta Bridgestone en la fabricación de sus neumáticos.

Bridgestone, empresa mundial en neumáticos y caucho, esta impulsando el cuidado del medio ambiente a través de su marca de renovado de llantas Bandag.

Bridgestone, empresa mundial en neumáticos y caucho, esta impulsando el cuidado del medio ambiente a través de su marca de renovado de llantas Bandag.

Desde su creación en 1957, Bandag ha evitado que más de 300 millones de neumáticos sean desechados, brindándoles una nueva vida mediante el renovado. Este sistema, que reemplaza únicamente la banda de rodamiento del neumático, utiliza solo 1/3 de las materias primas necesarias para fabricar una llanta nueva, lo que contribuye a la economía circular y la sostenibilidad.

El renovado es un ejemplo de sostenibilidad y optimización ciclo de vida del producto, por esto la marca Bandag contribuye a complir con minimizar el impacto ambiental.

Figura de mérito para el reciclaje:

Aqui se permite cuantificar el rendimiento de una tecnología y su valor para los usuarios o la sociedad.

Optar por renovar una llanta, en vez de reemplazarla, permite reducir en un 24% las emisiones de CO2 al medio ambiente, 19% el consumo de agua y 21% la contaminación atmosférica.

En cuanto a los beneficios para las flotas, las llantas renovadas con Bandag mejoran la eficiencia de uso de combustible al reducir la resistencia a la rodadura y además extienden hasta en 500% su durabilidad combinada (desde que el neumático es nuevo y después de renovarlo), frente a llantas consideras de ultra bajo costo.

Cumple con todos los tipos de figura de mérito: rendimiento, productividad, eficiencia, sostenibilidad, competitividad y propiedades del ciclo de vida.

Cumple con todos los tipos de figura de mérito: rendimiento, productividad, eficiencia, sostenibilidad, competitividad y propiedades del ciclo de vida.

A continuación brindo un ejemplo:

Supongamos que compramos una llanta en 6,000 pesos y esta es funcional durante 3,000 kilómetros gracias a los 22 centímetros que ofrece su banda de rodamiento. Ahora bien, puede ser que al desgastarse la llanta compremos otras dos; eso quiere decir que habrás gastado 18,000 pesos por 9,000 kilómetros; si dividimos estas dos cantidades, nos percatamos de que gastastamos 2 centavos por kilómetro.

Sin embargo, existe otro escenario en el cual se pueden renovar las llantas. De los 6,000 pesos iniciales por un piso de 22 centímetros, tras desgastarse invertimos en otra banda de rodamiento con el valor de 1,800 pesos que rendirá 240,000 kilómetros; esto podremos realizar de nueva cuenta invirtiendo otros 1,800 pesos obteniendo otros 240, 000 kilómetros. Y por último, cuando se haya desgastado el neumático, renovaremos por última vez pagando 1, 400 pesos por un piso de arrastre que nos proporcionará 180,000 kilómetros extra. Al final gastaríamos 11,000 pesos por 960,000 kilómetros. Si hacemos la misma división que en el caso anterior, nos dará como resultado 1 centavo por kilómetro, que sería prácticamente un 57 % de ahorro para el usuario.

Métricas emergentes para la medición de la economóa circular:

Renovación de ProductoLa incorporación de la circularidad del neumático en el modelo de negocio es esencial en la era actual debido a su importancia tanto para las empresas como para el medio ambiente. En primer lugar, esta perspectiva considera la vida útil completa de un producto, desde su fabricación hasta su disposición final, lo que conlleva a un uso más eficiente de los recursos. Al diseñar productos que se pueden reutilizar, reciclar o reparar, las empresas pueden reducir su huella ecológica y minimizar la generación de residuos.

En última instancia, la circularidad del producto contribuye a la resiliencia empresarial al reducir la dependencia de recursos finitos y la exposición a fluctuaciones en los precios de materias primas. Esto no solo protege a las empresas de posibles crisis de suministro, sino que también las coloca en una posición más sólida en un mercado cada vez más consciente del medio ambiente. En resumen, la inclusión de la circularidad del producto en el modelo de negocio no solo es una necesidad ambiental, sino que también ofrece ventajas económicas y estratégicas significativas a las empresas.

Inversión en tecnologías para la gestion de residuos:

Consumo de AguaBridgestone realiza esfuerzos en Latinoamérica para reducir el consumo de agua en procesos operativos y de producción, con lo cual logró una disminución interanual del 23,30%, implementando acciones de eficiencia, reutilización y tratamiento del recurso hídrico.

Bridgestone Argentina cuenta con un proyecto de aprovechamiento de agua descartada en conjunto con la compañía vecina, Loma Negra, dedicada a la elaboración de hormigón. En 2020, 5.687m³ de agua descartada por Bridgestone fueron utilizados en el proceso productivo de Loma Negra.

Bridgestone Costa Rica cosecha agua de lluvia de cinco diferentes puntos para su reutilización en el lavado de maquinaria, limpieza trampas de grasa o romanas. En el 2020 se reutilizaron 164 m³ de agua.

Se aumentó la capacidad del sistema de osmosis reversa de la planta de Brasil Santo André, para que, por cada 100 m³/h de agua, sea posible generar 92 m³/h de agua permeada y 8m³/h de agua residual, lo que significa una mejora de 24% en reducción del consumo de agua versus el año anterior. La operación también cuenta con una estación de tratamiento de efluentes, que permite la reutilización del 100% de agua proveniente de estos en la línea de producción.

La planta de Campinas en Bridgestone Brasil instaló, en el 2020, una nueva estación de tratamiento de efluentes, con capacidad para tratar hasta 28.000 litros de agua al día, que serán reutilizados en el proceso productivo de la planta. La estación también cuenta con un nuevo sistema para limpieza de piezas Bio-Circle, en el cual se utilizan microorganismos para digerir aceites y otros contaminantes.

En Bahía, en 2020, se construyó una estación de captación y tratamiento de agua de lluvia, que brindará una contribución más para reducir el consumo de agua de la planta.

La evolución en el diseño de la arquitectura del neumático y el empleo de nuevos materiales debe permitir el progreso continuo en la reducción de consumo de energía. Además, aparece otro efecto positivo, ya que la reducción en el consumo permite un aumento en la autonomía de los vehículos debido a la actual limitación de la electricidad disponible en las baterías. Por lo tanto, frente al desafío del futuro de los vehículos eléctricos, un neumático de bajo consumo va a permitir evitar la emisión de CO2 y por consiguiente, que los vehículos tengan una mayor autonomía, reduciendo así uno de sus puntos débiles.

El sector del neumático se enfrenta a varios desafíos en cada una de las etapas del ciclo de vida del producto. Necesita encontrar materias primas que provengan del reciclaje. Debe reducir hasta eliminar la huella ambiental de sus instalaciones industriales de producción, actualmente consumidoras de agua y energía y generadoras de CO2 y desechos. También, tiene que conseguir eliminar las emisiones de CO2 debidas a la energía consumida por la rodadura del neumático. Por último, debe dar una solución al problema del reciclaje, impulsando la economía circular.

Firma de Valeria García Sierra